Nuestros 70 años comenzaron con la remodelación de nuestra sala Lucrecia Acuña Dattoli. Recuperación de muros, pisos y cielos que cambian en su totalidad la mirada del artista y la mirada del espectador. Un espacio limpio donde el flujo de comunicación emana desde lo profundo de la creación artística, sin interrupciones y con el mínimo de ruido entorpecedor.

Un fondo Grant en 2015 proveniente de la Embajada de Estados Unidos lo hizo posible. Confirmando el vínculo que tiene nuestra corporación binacional con el país norteamericano y de la responsabilidad y la confianza con la cual contamos.

La sala que aunque remodelada mantiene el espíritu distinguido y pulcro de “Quecha” como le decían sus más cercanos. Lucrecia Acuña Dattoli, es hoy no sólo una Sala de exposiciones, sino que se trata de un icono del arte en la región y una ventana de la cultura porteña, de Chile y de los Estados Unidos de Norteamérica.